El argumento ideado por William Shakespeare corresponde, como es obvio, a todas las versiones: después de haber asesinado a su hermano, el rey de Dinamarca, Claudius se casa con la reina y ocupa el trono danés. En medio del dolor, al príncipe Hamlet se le aparece el fantasma de su padre reclamando venganza contra su asesino. Hamlet decide entonces contratar a una compañía de actores ambulantes para que representen en la corte una obra en la que se muestra el asesinato de un rey a manos de su hermano y en idénticas circunstancias. Hamlet espera ver cómo la reacción de su tío confirma su culpa.
Laurece Olivier dirigió una excelente versión en 1948. Por ella recibió cuatro Oscar, mejor película, mejor actor, decoración y vestuario. Destaca en esa cinta su memorable interpretación de Hamlet.
La BBC produjo en 1980 una adaptación para la televisión dirigida por Rodney Bennett y protagonizada por Derek Jacobi en el papel de Hamlet. El film se caracteriza por su lealtad al texto original de Shakespeare.
En 1990 el italiano Franco Zeffirelli realizó una adaptación sobria y realista, apropiada quizás para un público más joven. Fue galardonada en su día con dos nominaciones a los Oscar.
En 1996 el cineasta británico Kenneh Branagh dirigió otra excelente versión de la obra de Shakespeare. Su deseo de respetar el texto original se tradujo en cuatro horas de metraje. El actor interpreta a Hamlet y se rodea para la película de grandes estrellas del teatro inglés y del cine americano, que representan personajes secundarios.

