Excelente banda sonora dirigida por John Barry para la película del mismo título que Francis Ford Coppola filmó en 1984. El guion cuenta las andanzas de Dixie Dwyer, un trompetista de jazz que por casualidad salva la vida a un malvado mafioso en un intento de asesinato. Atrapado bajo las redes del gánster, se enamora además de su amante, la bailarina Vera Cicero. Las cosas mejoran cuando el mítico dueño del Cotton club, Owney Madden, le echa una mano para triunfar como actor de Hollywood.
The cotton club es un musical de jazz sobre una película de mafiosos. La acción se sitúa en Harlem, en plenos años veinte, en ese legendario club nocturno que realmente existió en aquella época. El club pertenecía al gánster Owney Madden y permaneció abierto durante la famosa Ley Seca. A ese club asistían todos los domingos las figuras más famosas de la vida política y cultural de la época y allí se estrenaban también las principales novedades musicales: artistas como Fletcher Henderson, Duke Ellington, Count Basie, Bessie Smith, Cab Calloway, The Nicholas Brothers, Ella Fitzgerald, Louis Armstrong, Nat King Cole, Billie Holiday o Ethel Waters actuaron allí. En consonancia con el ambiente racista de la época, los negros actuaban pero tenían prohibida su entrada como clientes.
John Barry dirige este fantástico trabajo pero no es él el autor de todas las pistas que componen la banda sonora. La primera pista, The Mooche, tema con mucho ritmo que se escucha durante los créditos de inicio acompañando a las famosas bailarinas del Cotton Club, fue compuesto por Duke Ellington e Irving Mills. La pista cuatro contiene Creole love call, un tema tranquilo y sensual con letra y música de Duke Ellington e interpretado por la desgarradora voz de Priscilla Baskerville. El archiconocido tema de Cab Calloway Minnie the Moocher interpretado por él en la ficción, aparece en la pista once. Las últimas tres canciones fueron compuestas por John Barry, Dixie kidnaps Vera que se escucha durante los encuentros amorosos entre los dos jóvenes protagonistas de la película, Dixie y Vera, y como gran final para la conocida escena del tren, Daybreak express medle , pasaje en el que todo se soluciona para bien: el malvado gánster ya muerto, va camino del cementerio y los dos jóvenes enamorados se van juntos camino de Hollywood.

