Después de cuatro años de silencio, el grupo Maná lanza su último disco, Cama incendiada. El trabajo incluye once canciones, diez son composiciones nuevas y la última pista corresponde a un remix del tema La telaraña. Cama incendiada marca la primera vez que Maná ha trabajado con un productor de fuera de la banda, en este caso George Noriega, un productor que trabaja normalmente con Ricky Martin, Draco Rosa o Shakira.
En este álbum, aparecido el 21 de abril del 2015, el grupo recupera su sonido original con canciones que discurren sin complicaciones y con mucha profesionalidad entre géneros musicales muy diferentes, como la balada, el funk, el reggae, el rock o la cumbia, género que tiene su origen en una danza folclórica colombiana.
Adictos al amor es el tema que inagura el disco con un ritmo entéramente apropiado para sonar en las pistas de baile. Lo continúa Cama incendiada, canción de amor obsesivo a ritmo de rock, que da título al trabajo. Como ya habíamos avisado, surge el reggae en la pista siete, gracias al tema de amor Suavecito en el que también colabora Shakira. Sin embargo por encima de todas las demás canciones del disco, se sitúan a mi modo de ver las dos baladas, Ironía y La verdad (interpretado este último junto a Shakira): son dos temas absolutamente preciosos y emotivos por los que merece la pena escuchar el álbum.

