Es una de las óperas más populares de todos los tiempos. Se estrenó en la Ópera de El Cairo en la Nochebuena de 1871 y obtuvo un éxito apoteósico. Con una puesta en escena espectacular y dirigida en esta ocasión por Franco Zeffirelli. Aida está interpretada por Adina Aaron y Scott Piper hará el papel de Radamés.
La acción se sitúa en el Egipto faraónico, y cuenta la historia de amor entre Aida, una princesa etíope esclava en Egipto y Radamés, valiente militar egipcio y comandante del ejército que vence a las fuerzas etíopes. A este amor se oponen Amneris, hija del faraón, que ama también a Radamés y Amonasro padre de Aida. En el intento de salvar a su amada, Radamés es acusado de traidor y condenado a morir enterrado vivo, pero el comandante no morirá sólo. Aida elegirá acompañar a su amado en la muerte, en lugar de volver a Etiopía junto a su familia y en la escena final en la cripta morirá en sus brazos.
Esta ópera requiere un montaje complicado: incluye espléndidos decorados del palacio del faraón, el templo de Isis, escenarios exteriores y fastuosos trajes de la época faraónica que lucen los actores en escena. La música en su totalidad es de una extraordinaria calidad pero destacaremos por su popularidad la Marcha triunfal del acto II y el trágico dúo final entre Aida y Radamés.

